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Orluis Aular y su vuelta al mundo en 80 días

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Foto: Fundación Venezuela País de Futuro / Marcos Pacheco

Desde que entramos en el siglo XXI y con la llamada “internacionalización del ciclismo” cada vez que estrenamos un nuevo año, el mundo del pedal obligatoriamente desvía su mirada hacía el hemisferio sur, donde el verano meridional les permite inaugurar la temporada antes que en la fría Europa.

Así pues, por ejemplo, Australia, ya es un clásico dentro de los, en su día, denominados países emergentes dentro del escenario ciclístico. Plenamente consolidado ya en el ambiente ciclista, este país cuenta desde hace años con un equipo WorldTour y su carrera estrella, el Tour del Down Under, creado en el año 1999 inaugura la temporada de la élite desde el año 2008.

Aunque fue prácticamente “flor de un día” el Tour de San Luis nos recordó que el ciclismo en Latinoamérica también existe, y ahora nadie se sorprende cuando la prensa especializada dedica tiempo a comentar sobre esta carrera y su sucesora como prueba UCI 2.1, la Vuelta San Juan (que se disputa desde 1982), que está dando sus primeras pedaladas desde este domingo 27 de enero.

Foto: Vuelta al Táchira

Pero a diferencia de lo que pueda parecer el nuevo año en Latinoamérica no se inicia con esta carrera, ya que en la primera semana de enero se suele disputar el Giro del Sol en la misma provincia de San Juan (la provincia con más tradición ciclista de Argentina), o en Chile la Vuelta de la Leche, con la subida al hermoso volcán Osorno como punto más llamativo. Aunque claro, estas son pruebas con poca vocación internacional.

Todo lo contrario de la recientemente disputada Vuelta al Táchira venezolana. Disputada desde 1966, esta tradicional prueba cuenta desde hace muchos años con la presencia de equipos europeos, especialmente de Italia. Aunque situada por la UCI en una categoría inferior a la prueba argentina (es UCI 2.2), y a pesar de ser una prueba menos atractiva para las grandes figuras de este deporte, es indudable que por tradición y palmarés esta prueba en la región está sólo por debajo de la Vuelta a Colombia, y cuanto menos a la altura de la Vuelta al Uruguay, la decana de las pruebas por etapas latinoamericanas.

Y es en esta prueba donde más ha destacado nuestro protagonista, Orluis Aular, quien siempre ha tenido una participación relevante especialmente en las primeras etapas de la vuelta y en la clasificación U23 hasta este 2019, el primero suyo como ciclista élite (cumple 23 años en noviembre de este año). Con una victoria de etapa, 3 segundos lugares y un tercero, se llevó la clasificación por puntos, además de haber disputado la general hasta casi al final de la Vuelta (era el tercero de la general faltando apenas dos etapas).

Foto: Prensa Deportivo Táchira

Orluis, que este diciembre estuvo en España visitando a unos amigos, después de pasar las fiestas navideñas en Venezuela con sus familiares y haber disputado la Vuelta al Táchira, en este momento se encuentra preparando sus maletas para viajar a Tokio tras haber fichado para este 2019 por el equipo continental japonés, Matrix Powertag. Así pues, después de un año y medio disputando gran parte del calendario belga con el equipo continental boliviano Start-Gusto, Orluis ha decidido aceptar este nuevo desafío y competir en las mejores pruebas del calendario de Asia.

Zikloland quiso saber de primera mano las primeras impresiones de este joven ciclista venezolano, quien se formó como junior en los equipos de la Fundación Carlos Ochoa y del Instituto del Deporte Tachirense, y ya como U23 en los equipos del Gobierno de Yaracuy-Trek y Gobierno de Miranda-Trek.

Orluis, antes que nada, darte la enhorabuena por tu desempeño en la Vuelta al Táchira.
Muchas gracias. La verdad que estoy muy contento porque la Vuelta al Táchira es la mejor carrera que existe en Venezuela tanto por la dureza como por los buenos equipos que participan. Además, es una prueba se me da muy bien, ya que en 2016 cuando debuté en esta carrera conseguí ganar una etapa y llevar el maillot de líder. Este año la vuelta tuvo un recorrido bastante exigente, y el nivel de los equipos que participaron era muy alto. Es cierto que mi mayor virtud es la velocidad, pero este año he demostrado que he mejorado mucho gracias al nivel que he adquirido corriendo en Europa. Le agradezco a Dios por mi desempeño ya que una victoria y 4 pódiums en una única vuelta es un muy buen balance.

Foto: Prensa Deportivo Táchira

Imagino que conseguir estos triunfos delante de tú gente debe ser una satisfacción.
Sí, sin duda. Iniciar mi temporada 2019 ganando delante de mis familiares y de todas aquellas personas que siempre me están apoyando es una alegría inmensa. El año pasado también pude ganar una etapa de la Vuelta a Venezuela y es algo indescriptible sentir nuevamente el apoyo de toda la afición de Venezuela cuando uno participa en cualquier carrera de aquí, después de haber estado bastante tiempo lejos del país.

Pero no sólo en Venezuela has tenido resultados relevantes.
Sí, es cierto, gracias a Dios también he podido hacer buenas carreras en Europa y Asía. El año pasado las carreras de China, especialmente, se me dieron muy bien. Me destaqué en el Tour de Xingtai donde obtuve un segundo lugar en la etapa que ganó Molano, y quedé 4º en la clasificación de la regularidad. También hice un par de top 10 en etapas de los Tour de China I y II.

Supongo que esos resultados llamarían la atención del equipo Matrix y de ahí la propuesta que te hicieron para correr con ellos este año.
Supongo que sí, pero quién me ayudó bastante fue Edgar Nieto que lleva muchos años corriendo en Asia y fue quien me recomendó. La verdad es que le estoy muy agradecido por ese apoyo que me dio.

Foto: Team Start-Gusto

¿Te sientes preparado para este nuevo desafío?
Bueno, la verdad que esta temporada y media que he estado corriendo con el Start he realizado buenas carreras en el calendario belga, como en la Flecha Ardenaise, Grand Prix de la Somme, Omloop Het Nieuwsblad Espoir, y me siento preparado para competir a un alto nivel.

¿Qué tal ha sido la experiencia de correr en Europa en un equipo de licencia boliviana?
Lo considero una experiencia muy positiva, porque el Start-Gusto hace buena parte de la temporada Bélgica, y allí es un excelente lugar para formarse como ciclista. He mejorado mucho mi nivel, he aprendido a posicionarme mejor y me siento que soy más completo. Le doy las gracias a Mauricio Frazer por creer y confiar en mí y darme la oportunidad de crecer como ciclista y como persona.

También corriste unos meses en España en el 2017, ¿cierto?
Sí, mi primera experiencia en Europa fue precisamente en España en el Cartucho de Rodríguez Magro. Lamenté mucho su fallecimiento y sólo puedo darle las gracias por la oportunidad que me brindó. Fue muy buena experiencia también. No pude obtener mejores resultados por algunas enfermedades y caídas que tuve, pero aun así conseguí hacer alrededor del top 20 en las tres pruebas de la Copa de España que participé.

Foto: Team Start-Gusto

Volviendo al tema de tú nuevo equipo, ¿crees que te adaptarás bien a la vida en Japón?
Mira, la verdad es que considero que soy una persona que se adapta bien a todo tipo de culturas, y creo que será una bonita experiencia para mí ir a Japón. Además, tengo muy presente las Olimpiadas de Tokio 2020 y ser seleccionado por Venezuela y poder correrlas sería cumplir uno de mis mejores sueños, por lo que es una motivación extra muy importante.

En el Matrix coincidirás además con varios ciclistas españoles.
Sí. Con la contratación de Francisco Mancebo, van a ser tres los ciclistas españoles. Espero que el idioma ayude y pueda integrarme bien con ellos. También hay varios ciclistas veteranos en el equipo y poder aprender de ellos siempre será un privilegio.

Curiosamente recientemente se ha especulado que con la entrada de Mancebo en el equipo hay posibilidades de que el equipo pueda hacer alguna carrera en Europa en los próximos meses, por lo que, de producirse, Orluis después de haber viajado de Madrid a Caracas en diciembre, y de Caracas a Tokio en enero, estaría completando su particular vuelta al mundo. Algo que, con apenas 22 años, muy pocos pueden decir.

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